lunes, 9 de noviembre de 2009

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Mi nombre es María Guadalupe Díaz Zacarías. Estudié el Bachillerato Pedagógico en la Preparatoria Oficial anexa a la Normal de los Reyes, Acaquilpan. Soy Licenciada en Educación Media en el Área de Matemáticas, egresada de la Escuela Normal Superior F.E.P. y candidata a Maestra en Educación con área terminal en Innovaciones Educativas por la Universidad La Salle. También estudié un Diplomado en Docencia en la misma universidad.

En mi caso, mi profesión de origen y vocación es la docencia. Empecé esta actividad formalmente en 1994 en secundaria, dando clases de matemáticas. Esta experiencia fue muy interesante porque inicié con cuatro grupos: dos de primer grado y dos de segundo. Con tres grupos me fue muy bien, pero en un grupo de segundo, sí me puse a temblar, pues pensé que con decirles la carrera que estaba estudiando ellos iban a darme el lugar que ocupaba, pero no fue así: la indisciplina fue mi primer reto, el segundo, la confianza y, el tercero, el respeto. Los primeros seis o siete meses fueron desastrosos en este grupo en especial, pero después pude reflexionar sobre mi actitud con ellos y logré cambiar muchas cosas; después de todo, el año lo concluimos bastante bien. Después me pasé al nivel medio superior desde 1998, por un proyecto de intervención educativa que desarrollé durante mi maestría y que la DGETI me permitió impulsar a nivel nacional desde sus oficinas centrales (el proyecto “Jóvenes”), por lo que finalmente me incorporé a este subsistema, dando también clases de matemáticas en todos los semestres. Desde el año de 2001 hasta el 2009 me incorporé a la Subdirección de Enlace Operativo de la DGETI en el Distrito Federal, teniendo bajo mi responsabilidad la Jefatura del Departamento de Servicios Académicos, por lo que tuve el privilegio de ser testigo y participar activamente en la etapa de transformación curricular, así como en la toma de decisiones durante la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS), así como en otros aspectos académicos de los propios planteles del Distrito Federal.

Desde 1998, he participado como facilitadora en diversos cursos y conferencias impartidos a docentes tanto a nivel nacional como estatal, por parte de la DGETI. Asimismo, tuve la oportunidad de participar como profesora adjunta de la Maestría en Ciencias en Enseñanza de las Ciencias por parte del Centro Interdisciplinario de Investigación y Docencia en Educación Técnica (CIIDET) y como coordinadora y facilitadora del Diplomado en Competencias en el Bachillerato General del Estado de México, impartido por el Centro de Estudios Superiores en Educación.

Hoy me siento sumamente afortunada de ser profesora, ya que fue mi sueño de toda la vida, y ahora tengo la oportunidad de desarrollarme profesionalmente en niveles a que la propia trayectoria académica me ha permitido acceder.

La docencia en la educación media superior me ha permitido también conocer e imprimir en la vida de los adolescentes esa huella imborrable que tenemos el privilegio de marcar. Ver en ellos esa transformación y acompañarlos en su crecimiento es una emoción maravillosa, es un motivo que me lleva a no ver la docencia como sólo una actividad laboral que ha de cubrirse inevitablemente de lunes a viernes, sino que despierta en mí una permanente expectativa de incorporar en una estrategia didáctica todo lo que veo y sucede a mi alrededor, a cualquier hora y en cualquier lugar. Es como una cosmovisión que rige mi vida y en la que me siento bien. Esto es a lo que he llamado “un estilo de vida”. Desafortunadamente este mundo feliz a veces se ve opacado por arbitrariedades de algunas autoridades que toman decisiones desde su ignorancia en el ramo, por el bajo salario o por la falta de consideración desde las propias autoridades. Pese a ello, mi más grande motivación y satisfacción es el rostro transformado y agradecido, con afecto y empatía, de los alumnos, maestros y directivos a quienes tengo la oportunidad de aportar alguna formación, apoyo o actividad educativa.

Desde mi perspectiva, yo quisiera invitar a todos los que por alguna circunstancia actualmente se desempeñan como docentes, a mirar el lado mágico de esta profesión: es influir y trascender en la vida de otros seres humanos en una etapa importante de formación, es tener la oportunidad de seguir viviendo más allá de nuestro centro laboral y de lo que vemos, es el privilegio de experimentar una intersubjetividad que nos permite crecer, aprender y madurar en nuestra propia vida. ¡Hagamos de la docencia un “estilo de vida”!

MI AVENTURA DE SER DOCENTE

La actividad docente, en lo particular me ha permitido redescubrirme en mis capacidades y habilidades. Reconocer mis deficiencias y ampliar mi necesidad de aprender más sobre este campo y sobre las experiencias de mis compañeros me ha permitido profundizar sobre su influencia social. Yo me siento sumamente afortunada de ser docente y, cuando las cosas se hacen con tal convicción, siempre existe una identidad casi espontánea y pocas son las ocasiones de desánimo. Mi aventura ha sido desde siempre, pues ha sido mi actividad laboral principal con el mejor y mayor de los esfuerzos, negociando con mis alumnos los acuerdos de colaboración y convivencia.

Muchas veces surge en nosotros la pregunta: Y todo esto que me dicen los teóricos de la educación, cómo lo aplico?, ¿cómo le hago cuando veo que mis alumnos no aprenden lo que les enseño? O la típica frase: "¡Los alumnos nunca se enteran de cuánto los maestros les enseñan!" Cuando se es docente, es importante tomar en cuenta que la práctica y la teoría educativa no se contraponen, sino que van de la mano, son complementarias. No se trata de minimizar la teoría educativa sólo porque no se cuenta con una formación docente. Es como si yo quisiera ser arquitecta (sin haber estudiado la carrera) después de 5 edificios derrumbados. No hay teoría que no surja a partir de la observación del fenómeno educativo, su transformación, sus resultados, su análisis y la reflexión sobre ella. No hay conocimiento científico si no existen los argumentos y la fundamentación que lo sustente.

En este sentido, yo no hablaría de un aprendizaje en la docencia por ensayo y error sino de la búsqueda de un perfeccionamiento de la práctica a partir de lo que otros ya conocen, ya que no se trata de experimentar "haber si sale", tolerando los errores, puesto que estamos trabajando con seres humanos tan sensibles o más que nosotros mismos, con quienes no es aceptable cometer errores. Cierto es que como humanos, también nos equivocamos, sin embargo creo que esta es una de las pocas profesiones en las que no nos podemos permitir cometer muchos errores. Debiéramos retomar lo que las teorías interpretan como conocimientos y, a partir de ahí, comprobarlas en la práctica y tratar de mejorarlas. También es cierto que estas teorías pueden equivocarse o no apegarse mucho a nuestra realidad, pero también debemos tener un criterio personal y no actuar "a ciegas". No hay algoritmos específicos para dar una clase, sin embargo existen herramientas que nos pueden ayudar a ver las distintas realidades desde puntos de vista profesionales y que podrían ahorrarnos los "errores". Ser competentes no significa conocer mucho, sino saber resolver problemas e innovar con aquello que se sabe.

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Por: María Guadalupe Díaz Zacarías

La mayoría del grupo 1° H del CETis No. 3, utiliza internet como reservorio, principalmente para consultar información sobre sus tareas, sin embargo, en la internet como espacio social, la mayoría utiliza el correo electrónico y el chat, no así el resto de las utilidades en esta web 2.0. Podemos ver que aún cuando los muchachos tienen un acercamiento a este medio, la mayoría no se ha involucrado en la generación de redes de comunicación para el intercambio de información y generación de conocimientos a propósito de los contenidos curriculares.

La inserción en una sociedad del conocimiento debe surgir a partir de la participación de estos alumnos en espacios específicos de intercambio y comunicación que les permitan apropiarse de los medios y canalizarlos en su aplicación en el aula.

Los alumnos saben buscar información, utilizar el correo electrónico, obtener música, video, imágenes, etc., y algunos pueden intercambiar esta información. Un alumno sabe diseñar páginas web y otro, blogs, así como buscar y descargar software.

Gran parte del grupo propone realizar actividades en internet como forma de reforzar los temas vistos en clase. Algunos han sugerido presentar un blog donde puedan intercambiar información, tales como comentarios, videos, música, etc., que tengan que ver con sus clases y sus tareas. Algunos sugieren la utilización del pizarrón electrónico interactivo. La necesidad de generar una comunidad hacker se hace cada vez más presente: la inquietud de utilizar estos medios de aprendizaje virtual está en crecimiento, mientras que las habilidades en los alumnos para su manejo están adaptándose más rápidamente.

Casi la mitad del grupo está dispuesto a enseñarles a sus compañeros que lo soliciten sobre cómo buscar información, la utilización del correo electrónico y el chat, así como subir y bajar música, imágenes, videos, etc., en esta parte, puede denotarse un gran interés por el trabajo en equipo.

Aproximadamente la tercera parte del grupo, aprendió a usar internet de manera autodidacta, otra tercera parte, con sus padres, hermanos o familiares y, otros, en la escuela o con sus compañeros. Más de la mitad del grupo usa internet desde su casa y aproximadamente un tercio, necesita trasladarse a un café internet. Ninguno refirió el uso de internet en la escuela, así que las posibilidades para generar esta comunidad hacker están cada vez más presentes, sin embargo, deberá procurarse abrir un espacio de trabajo en los laboratorios de cómputo para este fin (de acuerdo a la capacidad de atención del mismo).